Las mujeres que tienen una alimentación con alto contenido de grasas sufren cambios metabólicos peligrosos. Esto podría facilitar la aparición de tejido anormal en los senos que aumentan el riesgo de cáncer.
Tener una dieta con exceso de grasas en los primeros años, puede aumentar el riesgo de una mujer de desarrollar cáncer de mama más tarde en la vida.
El ácido graso encontrado en los tejidos, que es causante de los cambios metabólicos, está presente en las grasas hidrogenadas ampliamente utilizadas en la fabricación de galletas y pasteles.
Hoy en las niñas están experimentando un desarrollo mamario a edades más tempranas, coincidiendo con una creciente epidemia de obesidad en la infancia.
En una investigación realizada con ratones se encontró que la relación entre el cáncer y las grasas, podría ser debido a los niveles excesivos de insulina.
Los investigadores creen que estos resultados apoyan la creciente evidencia que sugiere una relación entre el riesgo de cáncer de mama y los eventos tempranos de la vida, que claramente incluyen los componentes de la dieta y sus efectos en el metabolismo.
También juegan un rol fundamental en el cáncer de mama los antecedentes familiares, el tabaquismo y la edad. El cáncer de mama afecta a una de cada ocho mujeres .